Herramienta gratuita
Qué tiene que mostrar la divulgación de un consultorio
Cinco preguntas, sin registro, y sales con el bloque de identificación listo para pegar en el pie del sitio, en la bio de Instagram, en el Perfil de Empresa de Google y en WhatsApp. Nada sale del navegador: la cuenta entera corre en la máquina de quien lee.
No certifica a nadie. Dice qué pide la norma que aparezca; quién confirma la pieza concreta es el profesional responsable.
La herramienta corre en portugués, para Brasil
No es un hueco de traducción: es un hueco de verificación.
Las reglas que esta herramienta aplica son las del consejo odontológico brasileño y su lista de términos está en portugués. No hemos verificado un equivalente mexicano contra fuente primaria ni con asesoría local — el 20/08/2026 el intento de leer la fuente primaria no obtuvo respuesta — y traducir la brasileña sería presentar como universal lo que vale en un solo país. Por eso la herramienta se sirve solo en portugués, por el mismo motivo por el que nuestro control de cumplimiento queda cerrado donde la norma no fue verificada, en lugar de permisivo.
Por qué nunca dice «en regla»
Porque no tenemos legitimidad para certificar la divulgación de nadie, y equivocarnos le cuesta el registro a un profesional, no a nosotros. Lo que devuelve la pantalla es descriptivo: «datos informados» o «datos pendientes», junto al texto de la regla que lo pide. Y donde un campo queda vacío, el bloque sale con ______ en vez de un valor que parezca correcto.
El control que se niega a publicar no depende del mercado
Queda cerrado donde la norma no fue verificada, que es el valor por defecto honesto.