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Nosotros

Estrecha a propósito

Nitentia hace software para consultorios dentales y para nada más. La amplitud que una plataforma genérica de pequeño negocio vende como ventaja es justo lo que le impide dibujar un odontograma, modelar una cita perdida, o negarse a publicar una página que infringiría una regla de publicidad.

Estrecha a propósito169,2%218,1%36,4%42,7%51,4%6+2,2%n = 98.315

Lo que encontramos al medir

El género "cuánto factura un consultorio dental" corre sobre una fórmula: sillones × turnos × ticket. Fuimos por el insumo y descubrimos que nadie publica facturación por establecimiento dental. Todo número que circula es venta de curso o extrapolación de una muestra de conveniencia.

Lo que sí es público, y nadie había medido, es la capacidad instalada. La medimos sobre el registro público de salud de Brasil: 98.315 consultorios y clínicas privadas con al menos un sillón, 69,2 % con exactamente uno y 76,9 % con exactamente un dentista. La fórmula que enseña todo el género modela una clínica que tiene menos del 3 % del país.

Ese dato es brasileño y así se queda hasta que exista la medición mexicana equivalente sobre una base pública mexicana. Lo que sí viaja es la conclusión de producto: el cuello de botella de este mercado es la hora clínica de una persona, no la sala.

Lo que nos negamos a hacer

  • Publicar un número sin fuente. Cada cifra de este sitio lleva quién la publicó y cuándo la leímos.
  • Poner nuestra marca en una página que ve un paciente. La fábrica debe ser invisible en lo que produce.
  • Enseñar una función en captura de pantalla antes de que exista.
  • Dejar que una revisión de cumplimiento reporte verde sin haber revisado nada. Donde la regla no está verificada, el control se queda cerrado.
  • Cobrar por usuario.

Dónde estamos

En producción en Brasil, con los primeros consultorios. México tiene la capa de producto y de marca y deliberadamente no la regulatoria, porque esa parte no se traduce: hay que verificarla localmente, y mientras no lo esté, publicarla sería adivinar en público.

Si esto describe tu consultorio, vale la pena hablar

Y si no lo describe, treinta minutos es la forma más barata de que ambos lo averigüemos.