Demostración
Treinta minutos, el software real, sin diapositivas
Escríbenos con el nombre del consultorio y de dónde llegan tus pacientes hoy. Respondemos con dos o tres horarios y un enlace. No hay embudo de formularios, no hay secuencia de correos y no hay ingeniero de ventas.
Mientras la marca no esté concedida en México y Brasil, este sitio es una vista previa y esa dirección es todo el proceso de entrada.
Qué son los treinta minutos
1
Describes el consultorio
Cuántos sillones, cuántos dentistas, quién contesta el teléfono.
2
Abrimos el software
El sitio generado, la bandeja, el portal. No es una grabación.
3
Nombramos lo que falta
La agenda y el odontograma no están listos, y el control de cumplimiento está cerrado para México. Debes oírlo de nosotros.
4
Decimos el precio
Dónde cae tu consultorio, y la razón.
Antes de escribir
¿Qué necesitan de mí?
El nombre del consultorio, la ciudad y una frase sobre de dónde llegan tus pacientes hoy. Con eso los treinta minutos valen la pena.
¿Voy a terminar en una lista de correos?
No. No hay automatización de marketing en este sitio — ni gestor de etiquetas, ni píxel, ni widget de chat. Escribirnos empieza una conversación con una persona y nada más.
¿Puedo verlo sin hablar con nadie?
Todavía no, con honestidad. No hay prueba autoservicio mientras los primeros consultorios se montan a mano, y fingir que sí te haría perder el tiempo.