Descubrimiento
Una calificación que puedes recontar a mano
La pantalla da una calificación de 0 a 100 sobre qué tan listo está el consultorio para ser encontrado. No viene de un servicio externo ni de una caja negra: son ocho verificaciones sobre la configuración del propio sitio, cada una con un peso declarado, que suman exactamente 100.
Qué mide, y por qué una barra vale un tercio
Los pesos no son iguales porque las verificaciones no valen lo mismo. La mayor vale 30 sola.
Estar en el índice vale 30, y es la única que anula a las demás
Mientras el sitio está fuera del índice, al buscador se le indica no mostrar el consultorio — y ninguna otra mejora de la lista tiene efecto. Una calificación que tratara esto como un punto más entre ocho estaría mintiendo sobre el orden en que las cosas importan.
- Dirección completa e idéntica en todos lados: 18.
- Profesional responsable y registro del consultorio en el sitio: 12.
- El título que aparece en el resultado de búsqueda: 10.
- Descripción, teléfono y una página por tratamiento: 8 cada una.
- Texto propio sobre el consultorio: 6.
Cada punto dice qué cambia si se resuelve
Una lista de verificaciones sin consecuencia se convierte en barra de progreso: la persona la arrastra hasta el verde sin entender qué ganó. Aquí cada línea carga la frase de lo que destraba.
Y las búsquedas que llevan al consultorio aparecen al instante
Salen de los tratamientos que el consultorio ya configuró y de la colonia donde está — no de una consulta al servicio de un tercero.
Derivadas, no consultadas
La lista se arma con la propia configuración. Sin espera, sin caja gris pulsando y sin depender de que un servicio externo esté de pie.
Sin volumen de búsqueda
No mostramos cuánta gente busca cada término. Ese número viene de fuera, cuesta dinero y varía entre fuentes que se contradicen — y un número inventado junto a una palabra verdadera es peor que ningún número.
Con la página que responde a cada una
Cada búsqueda aparece junto a la página del sitio que la atiende, o junto a la frase «sin página todavía». La segunda es la mitad útil: es la que se convierte en trabajo.
Un archivo para que lo lean las herramientas de IA
Cada sitio publica un archivo en texto simple que describe al consultorio, con la misma dirección y la misma identificación profesional de la página. Se genera, no se escribe a mano.
Lo que la pantalla se niega a mostrar
En qué posición queda el consultorio dentro de las respuestas de ChatGPT, Gemini o Perplexity todavía no lo medimos: medirlo exige un servidor consultando cada herramienta, de forma repetida, y guardando la fecha. Mientras no exista, la pantalla dice que no existe. La alternativa que adoptó la categoría — cinco posiciones borrosas detrás de un botón de mejora de plan — hace que un número que nadie levantó parezca un número que existe, y es esa apariencia la que vende. Cuando la medición exista, llegará con la fecha en que se hizo.
Sobre descubrimiento
¿Esto reemplaza a una agencia de SEO?
No. Cubre la capa que es responsabilidad del sitio y que suele estar mal: ser indexable, tener dirección consistente, llevar identificación profesional, tener una página por tratamiento. El trabajo continuo de contenido y enlaces es otro servicio, y lo decimos en vez de vender los dos como uno.
¿Sacar 100 garantiza el primer lugar?
No, y cualquier software que lo prometa está prometiendo lo que no controla. La calificación mide lo que se puede verificar dentro del sitio.
¿Por qué no muestran volumen de búsqueda como los demás?
Porque tendríamos que comprarlo a un tercero o estimarlo. Las fuentes públicas se contradicen y una estimación no es auditable por el consultorio. La regla de este sitio es que un número lleva fuente y fecha, y este no la llevaría.
Trae la dirección del sitio que tienes hoy
Corremos las ocho verificaciones enfrente y mostramos dónde cae la calificación, sin retoque.